sábado, 22 de agosto de 2009

sangras bien


Cuando salgo del bosque encuentro una flor,
a mitad del desierto encuentro una pileta,
una pileta derramando sangre,
tú sangre!
yo voy y bebo de ella,
aunque se quite la sed sigo buscando tú sangre,
espero ansiosa tu escencia derramada en mis labios.
cuando grito tu nombre me quedo sin respiración,
hasta que llegas tú y nuestros pasos se convierten en un solo camino,
un camino que no deja huellas.

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